Extasiado esa tarde
en momentos no contados
absorto, mudo
mirándome en tus ojos
salvé nuestros límites
y permití libertades
de ir caminando mis manos en las tuyas
decirte del corazón de mis anhelos
y llevar mi voz al camino de tu oído
E irreverente
luego dejé que mi boca ahogada en ansia
viviera del contacto de tus labios
brisa de enero, alboroto y vendaval
Y dejando sucederse los pecados
de aquellas miradas nuestras
nos entendimos y dejamos
nos compartimos sin tocarnos
y nos quisimos tanto sin decirlo